Por Carlos Hartig.
Bahía de Banderas Nay / Puerto Vallarta Jal.- Mientras el resto del país celebraba el Día del Amor y la Amistad entre flores y regalos, en Bahía de Banderas y Puerto Vallarta el afecto se transformó en resistencia pura. Bajo un sol inclemente, decenas de familias vestidas de blanco recordaron que, para ellos, el amor más profundo no se demuestra con obsequios, sino buscando incansablemente a quienes faltan en casa.
La jornada, cargada de simbolismo, unió a Nayarit y Jalisco en un solo reclamo: La movilización inició con una emotiva caminata desde San Vicente hacia San José del Valle, donde el silencio cotidiano fue roto por un pase de lista que devolvió la presencia a los ausentes. En la plaza principal, la imagen más desgarradora de la jornada cobró vida: una hilera de sillas vacías con los retratos de los desaparecidos. Doña María, del colectivo Uniendo Corazones, explicó que estos asientos representan los lugares que quedan libres en sus mesas, un espacio de «descanso espiritual» para sus seres queridos que aún no han sido localizados.

Durante el trayecto, los colectivos denunciaron con firmeza la «segunda desaparición»: el acto de cubrir las fichas de búsqueda con propaganda electoral o comercial en el mobiliario urbano. Rostros como los de Erika Berenice Cueto, Gibran Álvarez Díaz y Christopher Rubio volvieron a ser pegados con determinación, mientras las familias instaban a la sociedad a no ser cómplice del olvido y a respetar los espacios de visibilización que han ganado con años de esfuerzo y dolor.

El acompañamiento institucional estuvo presente a través del Instituto Municipal de la Mujer (IMM) de Bahía de Banderas, liderado por Brianna Guzmán. La funcionaria subrayó que la labor del gobierno debe ser reconocer a las familias como víctimas indirectas, ofreciendo asesoría jurídica y psicológica. Guzmán enfatizó que el compromiso es no dejar solas a estas mujeres en su exigencia de derechos, reconociendo que, ante la lentitud de las fiscalías, la ciudadanía ha tenido que asumir el rol de investigadora.

La lucha regional no se detuvo en Nayarit; este domingo 15 de febrero, el clamor se trasladó al Malecón de Puerto Vallarta. A partir de las 15:00 horas, una marcha recorrió el paseo turístico hasta los Arcos, buscando sensibilizar tanto a locales como a visitantes sobre una realidad que no reconoce fronteras estatales. Los colectivos Buscadores de Nayarit y Una Luz para los Desaparecidos unificaron sus pasos para demostrar que la frontera entre ambos estados no es barrera para su exigencia de resultados claros.
La jornada cerró con una oración colectiva y un recordatorio vital para la comunidad: cualquier dato sobre el paradero de los ausentes puede proporcionarse de forma totalmente anónima al número 322-206-30-66. Con la consigna de que «el amor busca, no olvida», las familias advirtieron que seguirán ocupando las plazas y calles de la región hasta obtener las respuestas que el Estado les ha negado, transformando cada fecha conmemorativa en una nueva oportunidad para exigir justicia.
